Juan Pablo II: El matrimonio es una alianza de personas en el amor

papa-juan-pablo-iiEl 2 de febrero, el Papa Juan Pablo II emitió su CARTA A LAS FAMILIAS en el marco de la iniciativa, promovida por la Organización de las Naciones Unidas, de proclamar el 1994 Año internacional de la familia. Compartimos con ustedes algunos extractos de la misma planteados a manera de reflexión. La carta es bastante extensa y por ello, la iremos presentando en varias partes.

1. ¿Por qué es importante la oración en familia para la familia?

La oración refuerza la solidez y la cohesión espiritual de la familia, ayudando a que ella participe de la «fuerza» de Dios. En la solemne «bendición nupcial», durante el rito del matrimonio, el celebrante implora al Señor: «Infunde sobre ellos (los novios) la gracia del Espíritu Santo, a fin de que, en virtud de tu amor derramado en sus corazones, permanezcan fieles a la alianza conyugal». Es de esta «efusión del Espíritu Santo» de donde brota el vigor interior de las familias, así como la fuerza capaz de unirlas en el amor y en la verdad.

2. ¿Qué relación hay entre la familia y la moral?

La experiencia demuestra cuán importante es el papel de una familia coherente con las normas morales, para que el hombre, que nace y se forma en ella, emprenda sin incertidumbres el camino del bien, inscrito siempre en su corazón. En nuestros días, ciertos programas sostenidos por medios muy potentes parecen orientarse por desgracia a la disgregación de las familias. A veces parece incluso que, con todos los medios, se intenta presentar como «regulares» y atractivas —con apariencias exteriores seductoras— situaciones que en realidad son «irregulares».

En efecto, tales situaciones contradicen la «verdad y el amor» que deben inspirar la recíproca relación entre hombre y mujer y, por tanto, son causa de tensiones y divisiones en las familias, con graves consecuencias, especialmente sobre los hijos. Se oscurece la conciencia moral, se deforma lo que es verdadero, bueno y bello, y la libertad es suplantada por una verdadera y propia esclavitud.

3. ¿Qué significado trascendente hay en la paternidad y la maternidad?

La paternidad y maternidad humanas, aun siendo biológicamente parecidas a las de otros seres de la naturaleza, tienen en sí mismas, de manera esencial y exclusiva, una «semejanza» con Dios, sobre la que se funda la familia, entendida como comunidad de vida humana, como comunidad de personas unidas en el amor (communio personarum).

Las palabras del libro del Génesis contienen aquella verdad sobre el hombre que concuerda con la experiencia misma de la humanidad. El hombre es creado desde «el principio» como varón y mujer: la vida de la colectividad humana —tanto de las pequeñas comunidades como de la sociedad entera— lleva la señal de esta dualidad originaria. De ella derivan la «masculinidad» y la «femineidad» de cada individuo, y de ella cada comunidad asume su propia riqueza característica en el complemento recíproco de las personas. El hombre y la mujer aportan su propia contribución, gracias a la cual se encuentran, en la raíz misma de la convivencia humana, el carácter de comunión y de complementariedad.

4. ¿Qué es la comunión conyugal?

La familia arranca de la comunión conyugal que el concilio Vaticano II califica como «alianza», por la cual el hombre y la mujer «se entregan y aceptan mutuamente». El libro del Génesis nos presenta esta verdad cuando, refiriéndose a la constitución de la familia mediante el matrimonio, afirma que «dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y se harán una sola carne» (Gn 2, 24). En el evangelio, Cristo, polemizando con los fariseos, cita esas mismas palabras y añade: «De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Lo hace para que sea claro e inequívoco el carácter indisoluble del matrimonio, como fundamento del bien común de la familia.

La experiencia enseña que el amor humano, orientado por su naturaleza hacia la paternidad y la maternidad, se ve afectado a veces por una crisis profunda y por tanto se encuentra amenazado seriamente. En tales casos, habrá que pensar en recurrir a los servicios ofrecidos por los consultorios matrimoniales y familiares, mediante los cuales es posible encontrar ayuda, entre otros, de psicólogos y psicoterapeutas específicamente preparados. Sin embargo, el matrimonio, el matrimonio sacramento, es una alianza de personas en el amor. Y el amor puede ser profundizado y custodiado solamente por el amor, aquel amor que es «derramado» en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado».

5. ¿Cómo se define la familia?

La familia, comunidad de personas, es la primera «sociedad» humana. Surge cuando se realiza la alianza del matrimonio, que abre a los esposos a una perenne comunión de amor y de vida, y se completa plenamente y de manera específica al engendrar los hijos: la «comunión» de los cónyuges da origen a la «comunidad» familiar. Dicha comunidad está conformada profundamente por lo que constituye la esencia propia de la «comunión».

Paternidad y maternidad son en sí mismas una particular confirmación del amor, cuya extensión y profundidad originaria nos descubren. Sin embargo, esto no sucede automáticamente. Es más bien un cometido confiado a ambos: al marido y a la mujer. En su vida la paternidad y la maternidad constituyen una «novedad» y una riqueza sublime, a la que no pueden acercarse si no es «de rodillas».

El socialismo va ganando. Por Isabela Iturriza Soulés*

Hace un par de semanas quise comprar cuatro paquetes de un artículo para la higiene femenina que contenía ocho unidades cada uno, que se consumen en aproximadamente 3 ó 4 días, y que necesitamos mensualmente. Cuando llegué a la caja para pagar me dijeron que sólo podía comprar dos paquetes. Estaba en una tienda privada, no en un establecimiento del gobierno. Por supuesto, pregunté por qué y me contestaron que por ser un artículo de primera necesidad sólo podían venderme dos. La respuesta me molestó y pedí hablar con el gerente de la tienda. Resultó ser una mujer que reconocía que mi requerimiento no era absurdo, que sabía que dos paquetes no son suficiente. Sin embargo, su respuesta fue que si me vendía más del límite que la tienda estableció la podrían  despedir (aunque en Venezuela hay inamovilidad laboral contemplada en la ley del trabajo).

 

Comencé una batalla para hacerle entender que estaban siendo cómplices de una injusticia, que esa orden no debía ser acatada y me vi completamente sola porque seguían atendiendo a mujeres que se plegaban a la orden sin la menor resistencia. Entendí que efectivamente los venezolanos nos hemos convertido en seres absurdamente obedientes, víctimas del miedo, con una programación espiritual que prefiere el control que la libertad y la autodeterminación.

 

Hay que considerar que el momento de esta “pequeña batalla” fue cerca de las 5:00 pm.  A esa hora, un venezolano común no tiene ganas de discutir por nada. El cansancio te dice que cualquier batalla está perdida incluso antes de iniciarla. Para mí, era la primera lucha del día y por eso decidí encararla, aunque perdí. Como les dije, estaba sola. Sólo pude comprar dos paquetes del producto tan preciado por evidentemente necesario.

 

Sobre lo que me pasó puedo decir varias cosas. Desde el punto de vista orgánico: cualquier mujer sabe que el número de toallas sanitarias que necesita depende del organismo de cada una y no se puede poner un estándar, cada quién debería poder comprar las que necesite. Desde el punto de vista económico: No es posible que una empresa privada a la que le hace daño el socialismo, porque merma sus ganancias, le haga el juego al “chip” regulatorio que nos han querido imponer decidiendo ellos mismos limitar el número de productos que venden por persona. Ni las empresas ni el gobierno tienen la potestad de decidir lo que cada quien compra y menos si son artículos necesarios. No es lógico que se tomen una atribución que no les corresponde en absoluto.

 

Desde el punto de vista político y social: el gobierno venezolano seguirá abusando del poder impunemente mientras cuente con la indiferencia del venezolano que puede y tiene fuerzas para luchar y no lo hace. Nos quejamos de todo pero no somos capaces de exigir lo justo en el momento en el que hay que hacerlo. El gobierno seguirá firme porque tiene lo que necesita, personas agotadas y empobrecidas que agradecen sus limosnas  en forma de subsidio a bienes de primera necesidad. Personas que prefieren los controles a una economía libre en la que tienes que trabajar y hacer el “esfuerzo” de elegir y participar en el juego de la competencia económica.

 

Es paradójico que en la Venezuela de hoy sea el empresario el que limite sus propias ventas y el buhonero (vendedor informal) el que fije el precio según la competencia (ellos compran en mercados públicos y privados a precio regulado, pero en la calle venden al precio que quieren para obtener ganancias). Claro está, a los buhoneros esas ganancias les parecen buenas,  no así la de los empresarios. Consideran que éstos si deben estar sometidos a los controles del Estado y vender a precios regulados. El sistema nos ha llenado de vicios, incoherencias, complejos y resentimientos. El sistema es perverso.

 

Los debates sobre la crisis venezolana dentro y fuera del país intentan explicar lo que pasa desde la perspectiva política o económica, dependiendo del interés de la persona que emite opinión. Sin embargo, muchos olvidan que la verdadera trampa del socialismo está en lo antropológico, en la concepción de persona que tiene el modelo. Pocos recuerdan que la trampa del socialismo está en la violencia que ejerce esta ideología sobre la libertad.  No como ideal político sino como capacidad del hombre de decidir sobre su propia vida.

 

A estas regulaciones impuestas y autoimpuestas se suma ahora la intención de Nicolás Maduro de establecer el uso de un sistema biométrico –así lo llaman- que consiste en la utilización de captahuellas para regular las compras de todos los ciudadanos, una “cartilla de racionamiento tecnológica”. La excusa es protegernos del contrabando, la realidad mayor control al ciudadano. Algunos líderes de opinión dicen que esto demuestra el fracaso del modelo, pero esto parece un análisis poco acertado. Desde el punto de vista de la consolidación del socialismo, es una victoria más. Ellos siguen avanzando en su plan y nosotros seguimos creyendo que se están debilitando.

 

Los venezolanos estamos dormidos. Quizás sea un sueño pesado el que provoca la absurda obediencia o tal vez un letargo del que estamos a punto de despertar. El gobierno ha sido exitoso en hacernos creer que el país es de ellos. Los venezolanos ya no recuerdan que tuvieron un país libre aunque ahora esté en ruinas. La libertad se borró de nuestra memoria. Hasta ahora, el socialismo va ganando.

 

 

 

*Comunicadora social, Universidad Monteávila, Caracas, Venezuela,  Mgsc. En Gobierno y Cultura de la organizaciones, Universidad de Navarra, Pamplona, España. Productora de radio.

Papa Francisco: “El perdón no elimina ni disminuye la exigencia de la rectificación”

683justiciaypaz2El Papa Francisco dirigió en el mes de mayo una carta ?a los participantes del XIX Congreso Internacional ?de la Asociación Internacional de Derecho Penal ?y del III Congreso de la Asociación Latinoamericana?de Derecho Penal y Criminología. Ante la aguda crisis de violencia que atraviesa Venezuela, la corrupción del sistema judicial y la precariedad de la institucionalidad en el ámbito carcelario, es pertinente repasar lo postulados de Su Santidad respecto a estos delicados temas de la vida social. (http://w2.vatican.va/content/francesco/es/letters/2014/documents/papa-francesco_20140530_lettera-diritto-penale-criminologia.html)

1. ¿Cuál es la relación entre el delito y la pena?

El Señor ha ido enseñando, poco a poco, a su pueblo que hay una asimetría necesaria entre el delito y la pena, que un ojo o un diente roto no se remedia rompiendo otro. Se trata de hacer justicia a la víctima, no de ajusticiar al agresor.

En nuestras sociedades tendemos a pensar que los delitos se resuelven cuando se atrapa y condena al delincuente, pasando de largo ante los daños cometidos o sin prestar suficiente atención a la situación en que quedan las víctimas. Pero sería un error identificar la reparación sólo con el castigo, confundir la justicia con la venganza, lo que sólo contribuiría a incrementar la violencia, aunque esté institucionalizada.

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Verdad, información y democracia

verdad informacion y democraciaEl gobierno venezolano ha consolidado un aparato comunicacional muy poderoso que obliga a replantear el foco de reflexión sobre la libertad informativa. En el país ya no preocupa tanto la regulación de grandes corporaciones privadas y su influjo en la comunicación social como la hegemonía comunicacional del Estado que no descansa en sus esfuerzos por controlar todos los medios de comunicación y usarlos como canales de propaganda política.

El país requiere un compromiso para que la búsqueda de la verdad, que no se puede reducir al conjunto de opiniones o a alguna de ellas, sea promovida en todos los ámbitos y prevalezca por encima de cualquier intento de relativizar sus exigencias o de ofenderla.(CDSI 198, 414 – 416).

1. ¿Por qué es importante para el hombre acercarse a la verdad?

Los hombres tienen una especial obligación de tender continuamente hacia la verdad, respetarla y atestiguarla responsablemente.Vivir en la verdad tiene un importante significado en las relaciones sociales: la convivencia de los seres humanos dentro de una comunidad, en efecto, es ordenada, fecunda y conforme a su dignidad de personas, cuando se funda en la verdad.Las personas y los grupos sociales cuanto más se esfuerzan por resolver los problemas sociales según la verdad, tanto más se alejan del arbitrio y se adecúan a las exigencias objetivas de la moralidad.

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¿Basta la Justicia?

justicia1Efectivamente la justicia es la principal virtud social, garante del mínimo orden en la convivencia ciudadana. Sin embargo, y ante profundas crisis materiales y de valores, se hace evidente que aunque es necesaria no es suficiente como parámetro para las relaciones humanas. Haya o no justicia en el orden social, la riqueza humana del valor de la caridad le da a las relaciones interpersonales una dimensión más trascendente. (CDSI, 201-208)

1. ¿Qué es la justicia?

La justicia es un valor que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido. Desde el punto de vista subjetivo, la justicia se traduce en la actitud determinada por la voluntad de reconocer al otro como persona, mientras que desde el punto de vista objetivo, constituye el criterio determinante de la moralidad en el ámbito intersubjetivo y social.

2. ¿Tiene la justicia un fundamento cristiano?

Sí, adquiere un significado más pleno y auténtico en la antropología cristiana. La justicia, en efecto, no es una simple convención humana, porque lo que es «justo» no está determinado originariamente por la ley, sino por la identidad profunda del ser humano.

La plena verdad sobre el hombre permite superar la visión contractual de la justicia, que es una visión limitada, y abrirla al horizonte de la solidaridad y del amor.

3. ¿Qué relación tiene la justicia con la caridad?

Por sí sola, la justicia no basta. Más aún, puede llegar a negarse a sí misma, si no se abre a la fuerza más profunda que es el amor. Junto al valor de la justicia, la doctrina social coloca el de la solidaridad, en cuanto vía privilegiada de la paz. La meta de la paz, sólo se alcanzará con la realización de la justicia social e internacional, y además con la práctica de las virtudes que favorecen la convivencia y nos enseñan a vivir unidos, para construir juntos, dando y recibiendo, una sociedad nueva y un mundo mejor.

4. ¿Por qué se dice que la caridad trasciende la justicia?

La justicia ha de complementarse con la caridad. Si la justicia es de por sí apta para servir de “árbitro” entre los hombres en la recíproca repartición de los bienes objetivos según una medida adecuada pero el amor, en cambio, y solamente el amor (también ese amor benigno que llamamos “misericordia”), es capaz de restituir el hombre a sí mismo.

La experiencia del pasado y nuestros tiempos demuestran que la justicia por sí sola no es suficiente y que, más aún, puede conducir a la negación y al aniquilamiento de sí misma. La justicia, en efecto, «en todas las esferas de las relaciones interhumanas, debe experimentar, por decirlo así, una notable “corrección” por parte del amor que —como proclama San Pablo— “es paciente” y “benigno”, o dicho en otras palabras, lleva en sí los caracteres del amor misericordioso, tan esenciales al evangelio y al cristianismo.

5. ¿Qué es la caridad social?

Es aquella que nos hace amar el bien común y nos lleva a buscar efectivamente el bien de todas las personas, consideradas no sólo individualmente, sino también en la dimensión social que las une.

La caridad social y política no se agota en las relaciones entre las personas, sino que se despliega en la red en la que estas relaciones se insertan, que es precisamente la comunidad social y política, e interviene sobre ésta, procurando el bien posible para la comunidad en su conjunto.

Es un acto de caridad indispensable el esfuerzo dirigido a organizar y estructurar la sociedad de modo que el prójimo no tenga que padecer la miseria, sobre todo cuando ésta se convierte en la situación en que se debaten un inmenso número de personas y hasta de pueblos enteros, situación que asume, hoy, las proporciones de una verdadera y propia cuestión social mundial.

La cárcel no debe ser un lugar de deseducación sino de redención

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*Fotografía de Sergio Louro https://www.flickr.com/photos/louro/369985044/

El 24 de junio de 2000 el Santo Padre Juan Pablo II divulgó un mensaje para el Jubileo en las Cárceles. Sus palabras de aquel momento nos hacen reflexionar sobre la situación de Venezuela en materia de criminalidad, sistema penitenciario, sistema judicial e incluso en la situación de los presos políticos. El mensaje en pleno es un llamado al reconocimiento de la dignidad humana en cualquier circunstancia que se considere.

1. ¿Cuáles son las peores dificultades a las que se enfrenta una persona en prisión?

En ocasiones, la cárcel se convierte en un lugar de violencia muy similar a los ambientes de los que frecuentemente provienen los encarcelados. Esto hace inútil, como es evidente, todo intento educativo de las medidas de reclusión. Los encarcelados se enfrentan también con otras dificultades, como los obstáculos para poder mantener contactos regulares con su familia y los seres queridos, y carencias graves se encuentran a menudo en las estructuras que deberían ayudar a quien sale de la prisión, acompañándolo en su nueva inserción social.

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Las personas constituyen el patrimonio más valioso de la empresa

Persona-emprendedoraEn una crisis social como la que vive Venezuela, cobra vital importancia el modo de relacionarse de las personas en sus ambientes laborales para garantizar un mínimo resguardo de formación en virtudes para hacer frente a la descomposición social. A continuación presentamos una reflexiones sobre el papel del empresario como líder social.

1. ¿Cuál debe ser el papel del empresario para el desarrollo integral de la empresa?

El papel del empresario y del dirigente revisten una importancia central desde el punto de vista social, porque se sitúan en el corazón de la red de vínculos técnicos, comerciales, financieros y culturales, que caracterizan la moderna realidad de la empresa. Puesto que las decisiones empresariales producen, en razón de la complejidad creciente de la actividad empresarial, múltiples efectos conjuntos de gran relevancia no sólo económica, sino también social, el ejercicio de las responsabilidades empresariales y directivas exige, además de un esfuerzo continuo de actualización específica, una constante reflexión sobre los valores morales que deben guiar las opciones personales de quien está investido de tales funciones.

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La comunicación es una conquista más humana que tecnológica

mcsEl pasado domingo 1 de junio se celebró la 48ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales y el mensaje del Papa Francisco para ellas se titula “La comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro”. Compartimos con ustedes algunos de los aspectos centrales del mensaje de Su Santidad.

Situación actual:

El desarrollo de los transportes y de las tecnologías de la comunicación nos acerca, conectándonos mejor, y la globalización nos hace interdependientes. Sin embargo, en la humanidad aún quedan divisiones, a veces muy marcadas. A nivel global vemos la escandalosa distancia entre el lujo de los más ricos y la miseria de los más pobres. A menudo basta caminar por una ciudad para ver el contraste entre la gente que vive en las aceras y la luz resplandeciente de las tiendas. Nos hemos acostumbrado tanto a ello que ya no nos llama la atención. El mundo sufre numerosas formas de exclusión, marginación y pobreza; así como de conflictos en los que se mezclan causas económicas, políticas, ideológicas y también, desgraciadamente, religiosas.

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Relevancia social de la iniciativa privada

empresa y RSELos últimos años en Venezuela se han caracterizado por un ataque constante a la iniciativa privada y se ha extendido un cerco al crecimiento de la empresa privada. Esta realidad no sólo afecta al ciudadano en un dimensión material sino además y fundamentalmente en su dimensión espiritual pues su asfixia el desarrollo de sus capacidades y el despliegue de su creatividad en beneficio de todos. Esto limita el progreso y hace que crezca el grupo de personas que se hacen cada vez más dependientes del estado asistencial. La doctrina social de la Iglesia defiende la iniciativa privada y alienta al buen uso de la libertad humana en un ambiente económico de confianza que multiplique el bienestar para todos. (CDSI, 336 – 339)

1. ¿Qué impacto tendría atentar contra la iniciativa privada?

La experiencia nos demuestra que la negación del derecho a la iniciativa privada o su limitación en nombre de una pretendida “igualdad” de todos en la sociedad reduce o, sin más, destruye la subjetividad creativa del ciudadano. En este sentido, la libre y responsable iniciativa en campo económico puede definirse también como un acto que revela la humanidad del hombre como sujeto creativo y relacional. El Estado tiene la obligación moral de imponer vínculos restrictivos sólo en orden a las incompatibilidades entre la persecución del bien común y el tipo de actividad económica puesta en marcha, o sus modalidades de desarrollo.

2. ¿Por qué es importante promover la creatividad?

La dimensión creativa es un elemento esencial de la acción humana, también en el campo empresarial, y se manifiesta especialmente en la aptitud para elaborar proyectos e innovar. Organizar ese esfuerzo productivo, programar su duración en el tiempo, procurar que corresponda de manera positiva a las necesidades que debe satisfacer, asumiendo los riesgos necesarios: todo esto es también una fuente de riqueza en la sociedad actual. Se hace cada vez más evidente y determinante el papel del trabajo humano, disciplinado y creativo, y el de las capacidades de iniciativa y de espíritu emprendedor, como parte esencial del mismo trabajo.Como fundamento de esta enseñanza hay que señalar la convicción de que el principal recurso del hombre es, junto con la tierra, el hombre mismo. Es su inteligencia la que descubre las potencialidades productivas de la tierra y las múltiples modalidades con que se pueden satisfacer las necesidades humanas.

3. ¿Cuáles son los fines de la empresa?

La empresa debe caracterizarse por la capacidad de servir al bien común de la sociedad mediante la producción de bienes y servicios útiles. En esta producción de bienes y servicios con una lógica de eficiencia y de satisfacción de los intereses de los diversos sujetos implicados, la empresa crea riqueza para toda la sociedad: no sólo para los propietarios, sino también para los demás sujetos interesados en su actividad. Además de esta función típicamente económica, la empresa desempeña también una función social, creando oportunidades de encuentro, de colaboración, de valoración de las capacidades de las personas implicadas. En la empresa, por tanto, la dimensión económica es condición para el logro de objetivos no sólo económicos, sino también sociales y morales, que deben perseguirse conjuntamente.

4. ¿Cómo se conjugan los fines económicos de la empresa con el desarrollo de la persona?

El objetivo de la empresa se debe llevar a cabo en términos y con criterios económicos, pero sin descuidar los valores auténticos que permiten el desarrollo concreto de la persona y de la sociedad. En esta visión personalista y comunitaria, la empresa no puede considerarse únicamente como una “sociedad de capitales”; es, al mismo tiempo, una “sociedad de personas”, en la que entran a formar parte de manera diversa y con responsabilidades específicas los que aportan el capital necesario para su actividad y los que colaboran con su trabajo.

Los componentes de la empresa deben ser conscientes de que la  comunidad en la que trabajan representa un bien para todos y no una estructura que permite satisfacer exclusivamente los intereses personales de alguno. Sólo esta conciencia permite llegar a construir una economía verdaderamente al servicio del hombre y elaborar un proyecto de cooperación real entre las partes sociales.

El genio femenino

JPIIEl 1995, el ahora Santo, Juan Pablo II dirigió una carta a la mujer en la que reflexionaba sobre su dignidad e insustituible papel en la sociedad. Inspirados en esa carta, compartimos con ustedes estas reflexiones en otro formato.

1. ¿Cuáles son los principales ámbitos de relación de la mujer en la familia y cuáles son sus significados?

Mujer-madre, seno del ser humano que con la alegría y los dolores de parto de una experiencia única, se hace sonrisa de Dios para el niño que viene a la luz y la hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida.

Mujer-esposa, quien une irrevocablemente su destino al de un hombre, mediante una relación de recíproca entrega, al servicio de la comunión y de la vida.

Mujer-hija y mujer-hermana aporta al núcleo familiar y también al conjunto de la vida social las riquezas de su sensibilidad, intuición, generosidad y constancia.

2. ¿Cuáles son los principales ámbitos de relación de la mujer en la sociedad y cuáles son sus significados?

Mujer-trabajadora, que participa en todos los ámbitos de la vida social, económica, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación que da a la elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento, a una concepción de la vida siempre abierta al sentido del «misterio», a la edificación de estructuras económicas y políticas más ricas de humanidad.

Mujer-consagrada, que a ejemplo de la más grande de las mujeres, la Madre de Cristo, Verbo encarnado, se abres con docilidad y fidelidad al amor de Dios, ayudando a la Iglesia y a toda la humanidad a vivir para Dios una respuesta «esponsal», que expresa maravillosamente la comunión que El quiere establecer con su criatura.

Toda mujer, por el hecho mismo de ser mujer, tiene la intuición propia de su femineidad, enriquece la comprensión del mundo y contribuye a la plena verdad de las relaciones humanas.

3. ¿Cuál fue la relación de Cristo con las mujeres?

El, superando las normas vigentes en la cultura de su tiempo, tuvo en relación con las mujeres una actitud de apertura, de respeto, de acogida y de ternura. De este modo honraba en la mujer la dignidad que tiene desde siempre, en el proyecto y en el amor de Dios. Mirando hacia El, al final de este segundo milenio, resulta espontáneo preguntarse: ?qué parte de su mensaje ha sido comprendido y llevado a término?

5. ¿Cómo se percibe la impronta de la mujer en la hitoria de la humanidad?

Ciertamente, es la hora de mirar con la valentía de la memoria, y reconociendo sinceramente las responsabilidades, la larga historia de la humanidad, a la que las mujeres han contribuido no menos que los hombres, y la mayor parte de las veces en condiciones bastante más adversas. muy poco que se pueda recuperar con los instrumentos de la historiografía científica. Por suerte, aunque el tiempo haya enterrado sus huellas documentales, sin embargo se percibe su influjo benéfico en la linfa vital que conforma el ser de las generaciones que se han sucedido hasta nosotros. Respecto a esta grande e inmensa « tradición » femenina, la humanidad tiene una deuda incalculable. ¡Cuántas mujeres han sido y son todavía más tenidas en cuenta por su aspecto físico que por su competencia, profesionalidad, capacidad intelectual, riqueza de su sensibilidad y en definitiva por la dignidad misma de su ser!

6. ¿Qué proponía Juan Pablo II como metas para el pleno desarrollo de la mujer en la sociedad?

Es urgente alcanzar en todas partes la efectiva igualdad de los derechos de la persona y por tanto igualdad de salario respecto a igualdad de trabajo, tutela de la trabajadora-madre, justas promociones en la carrera, igualdad de los esposos en el derecho de familia, reconocimiento de todo lo que va unido a los derechos y deberes del ciudadano en un régimen democrático.

Se trata de un acto de justicia, pero también de una necesidad. Los graves problemas sobre la mesa, en la política del futuro, verán a la mujer comprometida cada vez más: tiempo libre, calidad de la vida, migraciones, servicios sociales, eutanasia, droga, sanidad y asistencia, ecología, etc. Para todos estos campos será preciosa una mayor presencia social de la mujer, porque contribuirá a manifestar las contradicciones de una sociedad organizada sobre puros criterios de eficiencia y productividad, y obligará a replantear los sistemas en favor de los procesos de humanización que configuran la «civilización del amor».